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¿Qué es el Genocidio Armenio? ¿Cuándo ocurrió? ¿Dónde? ¿Qué es el 24 de abril? ¿Qué pasa hoy? ¿Y en Argentina?


Hechos históricos

El 24 de abril de 1915, para el pueblo armenio y la comunidad armenia internacional no es un día más. El gobierno de los Jóvenes Turcos del Imperio Otomano (actual Estado de Turquía) decidía ponerle punto final a la “cuestión armenia”, dando comienzo así, al genocidio de armenios. Los Jóvenes Turcos decidían transformar en política de Estado la sistemática matanza de armenios en el extenso territorio de la Armenia Occidental y Anatolia. Fue así como en medio de la Primera Guerra Mundial y ante la presencia de las poderosas potencias imperiales de aquel entonces, los Jóvenes Turcos daban cumplimiento a aquella decisión aniquilando a centenares de miles de armenios, deportándolos de sus tierras ancestrales, saqueándoles sus pertenencias, ocupando sus propiedades, secuestrando a sus mujeres y niños y arrasando con el milenario patrimonio histórico-cultural existente. Los armenios eran arrancados de sus casas y deportados hacia las afueras de las ciudades, al desierto, para dejarlos allí morir de sed y hambre o fusilados por el ejército turco. Los que lograron cruzar el desierto y escapar, llegaron a las fronteras de Siria, Líbano, Irán, Grecia, donde fueron recibidos y donde pudieron reconstruir sus vidas. Mas tarde, muchos de ellos escaparon hacia América y Europa.

En aquel entonces, algunas voces se alzaron clamando piedad o describiendo la tragedia. Mientras, las potencias seguían repartiéndose la región y sus riquezas a costa de enfrentar pueblos y de regar con sangre cada centímetro de tierra avasallada. El genocidio de armenios duró hasta el año 1923, dejando a su paso 1.500.000 muertos y centenares de miles de exiliados.

 

¿Por qué tomamos el 24 de abril como la fecha para conmemorar el genocidio de armenios?

En la madrugada del 24 de abril de 1915, el Ejército turco secuestraba y asesinaba de inmediato alrededor de 600 intelectuales armenios en Constantinopla, entre ellos importantes políticos, escritores, militares y sacerdotes, dejando así sin líderes al pueblo armenio para organizar cualquier tipo de defensa. Durante los días siguientes y sin perder tiempo, comenzaba la deportación y asesinato sistemático de armenios y otras minorías no musulmanas.

El negacionismo. Contra eso luchamos

El negacionismo, es un mecanismo de autodefensa organizado y ordenado por el Estado acusado, que se trasvasa sutilmente a la cultura de su país. La estrategia universalmente utilizada por el Estado cuestiona hoy con falsedad las verdades adquiridas y afirma que es inocente. Con su posición negacionista, el actual Estado de Turquía, actualiza y completa la ultima fase de su plan destructivo inicial. Pretende ser absuelto arguyendo que el genocidio es inexistente y, por ende, no cabe definirlo como tal.

El genocidio tiene su etapa final no con las últimas muertes sino, con la práctica negacionista que nos trae al presente. Contra ello luchamos hoy, para terminar con el negacionismo, la impunidad, reivindicando la verdad y la justicia.

Cabe mencionar que hoy sigue siendo un delito hablar del genocidio armenio fronteras adentro de Turquía. De esta manera, no sólo se niega la responsabilidad del genocidio a nivel internacional, sino que también se censura y se miente dentro del propio estado.

 

El genocidio armenio resulta una paradoja que generó un secreto a voces bien fuertes respecto de su existencia. Muchos saben que ocurrió y sólo la República de Turquía, como sucesora del Imperio Otomano se empeña en negarlo.

Hoy – Argentina

La República Argentina a través de una ley nacional, se suma a los reconocimientos internacionales del Genocidio Armenio. La Ley Nacional 26.199 fue aprobada por unanimidad en ambas del Congreso Nacional y promulgada el 11 de Enero de 2007 por el entonces Presidente de la Nación Dr. Néstor Kirchner, declara el 24 DE ABRIL “DÍA DE ACCIÓN POR LA TOLERANCIA Y EL RESPETO ENTRE LOS PUEBLOS” EN CONMEMORACIÓN DEL GENOCIDIO SUFRIDO POR EL PUEBLO ARMENIO.

A partir de la recolección de testimonios orales de sobrevivientes del Genocidio Armenio, la clasificación y selección de documentos internacionales que prueban de forma incontrastable la existencia de crímenes y graves violaciones a los DDHH que evidencian la existencia de una planificación del exterminio de armenios por parte del Estado Turco, la Fundación Luisa Hairabedian presentó en diciembre del 2010 un escrito judicial ante el Juez Oyarbide para instar una declaración y calificación de los hechos denunciados como “genocidio”. Posteriormente, en marzo de 2011, el Juez Federal Norberto Oyarbide resolvió que Turquía cometió GENOCIDIO contra el pueblo armenio.

 

¡Los intelectuales y personalidades también sumaron su voz!

Algunos ejemplos…

Entrevista con Eduardo Galeano
Entrevista con Adolfo Pérez Esquivel
Entrevista con Aram Aharonian

Palabras de Ricardo Forster
Palabras de Eduardo Galeano

Palabras y recital de Attaque 77
Palabras de Marcelo Melingo
Palabras de Adriana Salonia
Palabras de Antonio Birabent
Palabras de Gonzalo Heredia

02.01.2013

¡Hola 2013!

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Iniciamos un nuevo año en el actual calendario y, como para todo comienzo, deseamos que sea con las mejores vibras. Brindamos por la construcción de más puentes, de más sentidos. Comunicarnos más, comprendernos mejor. Porque en definitiva, más que los dos puntos, lo importante en un puente es el trayecto que los une.

Por eso y por más, brindamos desde EP por las 365 nuevas oportunidades que tendremos.

¡Salud!

 

365oportunidades

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Por Eugenia Akopian
(para La Tecl@ Eñe)

El presente artículo constituye un acercamiento general a la problemática, pues se trata de un tema muy extenso y complejo que requiere de un análisis riguroso, detallando cuestiones geopolíticas.

 

Palabras preliminares, resumen histórico y contexto

La República de Nagorno Karabakh o República de Artsakh, está ubicada en el Cáucaso, cuenta con una superficie de 11.458 km², 141.000 habitantes y es una región históricamente poblada por armenios desde antes del siglo II AC. A lo largo de los siglos supo ser la tierra de la realeza: formó parte de las 15 provincias del reino de Armenia (189 AC – 387 DC); fue parte del principado armenio de Khachén, proclamado luego Reino de Artsakh. En el año 301 Armenia fue el primer estado en instituir el cristianismo como religión oficial, por eso, aún hoy en Karabakh se conservan las ruinas de numerosas iglesias, junto con las ruinas de ciudades enteras y de castillos medievales que dan cuenta del poderío, la grandeza y el resplandor que tuvo la región. Hacia 1813, después de invasiones y enfrentamientos, los persas perdieron el control y el imperio ruso pasó a dominar el territorio. Posteriormente y con el correr de los años, varias disputas de poder típicas de la región y luego de la Revolución Rusa, comenzaron a conformarse las nuevas repúblicas soviéticas. En 1923 se estableció Oblast (región) Autónoma de Nagorno Karabakh con una mayoría de población armenia (94%)[1] que, por un decreto de Stalin, pasó a formar parte de la República Soviética de Azerbaiján.

Durante los años soviéticos, Karabakh continuó su desarrollo conviviendo con los azeríes y otras minorías. Pero las incipientes hostilidades hacia los armenios se hacían sentir cada vez con más fuerza. Una materialización de esta intolerancia fue lo acontecido con Nakhicheván, una región autónoma, históricamente armenia, que formaba parte de Azerbaiján, a causa del decreto antes mencionado. Hacia fines de los años 80, de la mayoría de su población originaria armenia prácticamente ya no quedaba ni un 3%, gracias a las políticas de limpieza étnica que propiciaba el gobierno azerí. Cuando la URSS comenzaba a resquebrajarse, salieron a flote los odios étnicos, la intolerancia a los otros, signados por un chovinismo latente y profundo que esperaba ver la luz.
En febrero de 1988, teniendo en cuenta estos antecedentes, el pueblo de Artsakh hizo uso de sus derechos, expresó su voluntad y solicitó la salida de la órbita de Azerbaiján para pasar a formar parte de la República de Armenia. El parlamento elevó su petición al Soviet Supremo, estando este tipo de acciones contempladas en la Constitución de la URSS: por ende, su reclamo era legítimo y estaba basado en fundamentos que ofrecía la carta magna. En junio de ese año, el Soviet Supremo de la República de Armenia dio lugar al reclamo, mientras que su homónimo azerí lo negó. Como represalia a estos intentos independentistas, los azeríes buscaron revancha.

 

Los Pogrom como manifestación de la intolerancia

Sumgait es una ciudad ubicada en Azerbaiján, a orillas del Mar Caspio y, en tiempos de la Unión Soviética, convivían allí armenios, azeríes, rusos, judíos, entre otros, de forma pacífica. En este contexto, los armenios en particular, cumplían un papel clave y se destacaban por sus profesiones. Se desempeñaban como ingenieros, médicos, profesores universitarios, docentes, etc, es decir, tenían un rol fundamental en el desarrollo de esa sociedad.

El 27 de febrero de 1988 tuvieron lugar los lamentables hechos que luego serían conocidos bajo el nombre de “pogrom de Sumgait”. Pogrom en ruso significa devastar y hace referencia a levantamientos organizados por parte de una población civil contra otra, con el objeto de eliminarla: sintetizando, consisten en matanzas hacia las minorías. Exactamente eso fue lo que sucedió en aquél tiempo. Grandes grupos azeríes se organizaron bajo el mismo objetivo: atacar y destruir a los armenios que allí vivían. Es importante destacar la complicidad policial y política que se dio en Azerbaiján, pues es claro indicador de esa intolerancia y deseo de destrucción masiva de lo que ellos consideraban otredad. Se vivieron momentos de gran tensión: las turbas frenéticas cumplían con su plan sistemático: asesinatos, saqueos, incendios, violaciones… claro que no importaba ni el género ni la edad… una gran masacre. En esos episodios había cierta reminiscencia a lo que había ocurrido el 24 de abril de 1915: el genocidio contra el pueblo armenio por parte del Estado Turco. Habían pasado muchos años, pero el objetivo era el mismo: exterminar al pueblo armenio. Esa noche comenzaron las deportaciones masivas y los asesinatos de un millón y medio de personas. La misma matriz se presentaba nuevamente. El odio racial, la intolerancia y la sed de destrucción volvían a imponerse por sobre la humanidad.

La situación en Sumgait comenzó a calmarse cuando tanques y unidades militares soviéticos entraron a la ciudad, imponiendo el estado de ley marcial y el toque de queda. El saldo fue más de 300 víctimas fatales, la destrucción total de viviendas, deportaciones, la imposición de la injusticia y una demostración de un estado de incultura feroz. Esto fue a lo que condujo el ciego nacionalismo azerí, apoyado por intereses políticos y económicos, repitiendo errores que degradan la dignidad humana.

Pero esto no quedó acá. En enero de 1990 nuevos episodios de violencia acontecieron en Bakú, la capital de Azerbaiján. Nuevos pogroms contra los armenios dejaron un saldo de 700 personas afectadas entre la muerte y heridas, un calco de lo que había pasado el Sumgait: robos, muertes, saqueos, deportaciones, violaciones: los más terribles crímenes. Esto puso en evidencia, nuevamente, la complicidad política acontecida.

Todos sabemos que las acciones del hombre son promovidas por intereses: ex nihilo nihil. Entonces, está más que claro que nada de esto fue casual, no hubo nada de azaroso ni inocente en este pogrom, tampoco fue un hecho aislado, sino que es parte de la herencia turca, signada por el odio y el chovinismo: son hechos motivados y promovidos. Si algo aprendimos con la historia de la humanidad, es que no hay nada inocente en este tipo de acontecimientos. De hecho, Human Rights Watch en un informe respecto al tema pronunció: “estas acciones no fueron espontáneas, ya que los atacantes tenían las listas de los armenios y sus direcciones”[2].

 

Conflicto bélico

Hacia 1991 y tras la caída de la URSS, cada república proclamaba su independencia. En este contexto y para la definir su destino, Karabakh reafirmó su decisión de unidad con Armenia. Pero Azerbaiján no pudo tolerar esta elección y su ejército invadió la región con la intención de perpetrar una limpieza étnica, aplicando la solución final. El pueblo de Karabakh se levantó en armas. Se unieron al ejército mujeres, ancianos y adolescentes dispuestos a defender sus casas y su tierra. Estos, sin tener armamento ni formación militar se enfrentaron con las fuerzas regulares de Azerbaiján, quienes portaban tecnología militar de última generación y contaban en sus filas con mercenarios afganos, chechenos, entre otros. Los azeríes tomaron como blanco hospitales, escuelas y campos de refugiados los cuales bombardearon permanentemente con misiles de alto alcance, produciendo de esta forma, un alto número de víctimas civiles. Así, los azeríes invadieron la república, induciendo al terror a la población. Pero, paulatinamente, con un accionar heroico, las fuerzas armenias lograron controlar, liberar y recuperar Karabakh, fruto de la valentía de quienes pelearon y defendieron lo que les pertenece de antaño.

Durante la guerra, organismos internacionales como la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) intentaron mediar y resolver la situación, pero no fue hasta 1994 cuando se declaró el alto del fuego, bajo la tutela de Rusia.

 

Nagorno Karabakh, hoy

Actualmente rige el alto de fuego desde 1994, pero el conflicto persiste. El Estado azerí le resta importancia a los sucesos y a la herencia histórica, exigiendo como propia y sin fundamento lógico ni válido, al territorio de la República de Karabakh. Lo cierto es que no se puede negar la historia ni los derechos de la población originaria para su autodeterminación. La política azerí, signada por el odio y la xenofobia, se manifiesta en las palabras de su presidente, Ilhem Aliev, quien en el discurso de cierre de una conferencia en febrero de 2012 declaró: “Nuestros principales enemigos son los armenios de todo el mundo y los políticos hipócritas y corruptos bajo su control”[3].

Lamentablemente, estas afirmaciones no son casualidad sino que se condicen con su carrera armamentística. En febrero de este año, Azerbaiján compró armamento por 1.6 mil millones de dólares a Israel[4] que incluyen armas, aviones no tripulados, así como sistemas de defensa antimisiles de tecnología sofisticada israelí. El embajador azerí en Irán, Javanshir Akhundov, reconoció que este arsenal sería utilizado contra la República de Nagorno Karabakh, según informó la Agence France Presse.

En julio de este año un informe de las Naciones Unidas[5] reveló que Azerbaiján superó ampliamente los límites máximos establecidos por tratados internacionales en cuanto a compra de armamento (Treaty on Conventional Armed Forces in Europe). La posesión de tanques azeríes ascendió a 381 (límite máximo permitido: 220); de artillería a 516 (límite máximo permitido: 285); los helicópteros de ataque aumentaron de 3 a 5 y los vehículos blindados de combate ascendieron a 106. En adición a esto, su presupuesto militar para 2012 aumentó a 3,47 mil millones de dólares, lo cual la sitúa en una “posición negligente teniendo un impacto muy negativo en los esfuerzos de Armenia para promover un clima de confianza y cooperación en la región[6], tal como lo manifiesta el informe de la ONU.

Los yacimientos petrolíferos azeríes ubicados en el Mar Caspio generan petrodólares que son destinados no sólo a las armas, sino que también sirven para alimentar su gran maquinaria propagandística en todo el mundo. De esta forma, desembarcaron en América Latina, particularmente en Argentina, donde con mentiras y lobby intentan falsificar los hechos, tergiversando la realidad para reproducir el mensaje de su presidente. El reclamo de Nagorno Karabakh es legítimo, pues está basado en derechos constitucionales, avalados por el derecho internacional y hace referencia a la verdad histórica que le pertenece; el derecho de autodeterminación de los pueblos encuentra aquí su clara materialización.

El camino no es la guerra. Es necesaria la solución pacífica del conflicto, basada en el diálogo y la convivencia armónica entre dos pueblos vecinos.

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Para analizar el concepto de ‘poder’ se podrían tomar algunas de las definiciones que ofrece la Real Academia Española. Según ella, el poder es “Tener expedita la facultad o potencia de hacer algo. Ser más fuerte que alguien, ser capaz de vencerle. Dominio, imperio, facultad y jurisdicción que alguien tiene para mandar o ejecutar algo”. Sin embargo ésta sería una visión simplista y reduccionista.  Autores como Michel Foucault, Pierre Bourdieu, Antonio Gramsci, Max Weber, Nicolás Maquiavelo, entre muchos otros, han hecho análisis profundo, elaborando teorías acerca de este concepto pero con perspectivas diferentes y entrelazando otras nociones, haciendo más compleja su definición. leer nota completa »

20.04.2012

Genocidio Armenio

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1915 // Genocidio Armenio 97° Aniversario // 2012

¿Qué es el Genocidio Armenio? ¿Cuándo ocurrió? ¿Dónde? ¿Qué es el 24 de abril? ¿Qué pasa hoy? ¿Y en Argentina?


Hechos históricos

El 24 de abril de 1915, para el pueblo armenio y la comunidad armenia internacional no es un día más. El gobierno de los Jóvenes Turcos del Imperio Otomano (actual Estado de Turquía) decidía ponerle punto final a la “cuestión armenia”, dando comienzo así, al genocidio de armenios. Los Jóvenes Turcos decidían transformar en política de Estado la sistemática matanza de armenios en el extenso territorio de la Armenia Occidental y Anatolia. Fue así como en medio de la Primera Guerra Mundial y ante la presencia de las poderosas potencias imperiales de aquel entonces, los Jóvenes Turcos daban cumplimiento a aquella decisión aniquilando a centenares de miles de armenios, deportándolos de sus tierras ancestrales, saqueándoles sus pertenencias, ocupando sus propiedades, secuestrando a sus mujeres y niños y arrasando con el milenario patrimonio histórico-cultural existente. Los armenios eran arrancados de sus casas y deportados hacia las afueras de las ciudades, al desierto, para dejarlos allí morir de sed y hambre o fusilados por el ejército turco. Los que lograron cruzar el desierto y escapar, llegaron a las fronteras de Siria, Líbano, Irán, Grecia, donde fueron recibidos y donde pudieron reconstruir sus vidas. Mas tarde, muchos de ellos escaparon hacia América y Europa.

En aquel entonces, algunas voces se alzaron clamando piedad o describiendo la tragedia. Mientras, las potencias seguían repartiéndose la región y sus riquezas a costa de enfrentar pueblos y de regar con sangre cada centímetro de tierra avasallada. El genocidio de armenios duró hasta el año 1923, dejando a su paso 1.500.000 muertos y centenares de miles de exiliados.

 

¿Por qué tomamos el 24 de abril como la fecha para conmemorar el genocidio de armenios?

En la madrugada del 24 de abril de 1915, el Ejército turco secuestraba y asesinaba de inmediato alrededor de 600 intelectuales armenios en Constantinopla, entre ellos importantes políticos, escritores, militares y sacerdotes, dejando así sin líderes al pueblo armenio para organizar cualquier tipo de defensa. Durante los días siguientes y sin perder tiempo, comenzaba la deportación y asesinato sistemático de armenios y otras minorías no musulmanas.

El negacionismo. Contra eso luchamos

El negacionismo, es un mecanismo de autodefensa organizado y ordenado por el Estado acusado, que se trasvasa sutilmente a la cultura de su país. La estrategia universalmente utilizada por el Estado cuestiona hoy con falsedad las verdades adquiridas y afirma que es inocente. Con su posición negacionista, el actual Estado de Turquía, actualiza y completa la ultima fase de su plan destructivo inicial. Pretende ser absuelto arguyendo que el genocidio es inexistente y, por ende, no cabe definirlo como tal.

El genocidio tiene su etapa final no con las últimas muertes sino, con la práctica negacionista que nos trae al presente. Contra ello luchamos hoy, para terminar con el negacionismo, la impunidad, reivindicando la verdad y la justicia.

Cabe mencionar que hoy sigue siendo un delito hablar del genocidio armenio fronteras adentro de Turquía. De esta manera, no sólo se niega la responsabilidad del genocidio a nivel internacional, sino que también se censura y se miente dentro del propio estado.

 

El genocidio armenio resulta una paradoja que generó un secreto a voces bien fuertes respecto de su existencia. Muchos saben que ocurrió y sólo la República de Turquía, como sucesora del Imperio Otomano se empeña en negarlo.

 

Hoy – Argentina

La República Argentina a través de una ley nacional, se suma a los reconocimientos internacionales del Genocidio Armenio. La Ley Nacional 26.199 fue aprobada por unanimidad en ambas del Congreso Nacional y promulgada el 11 de Enero de 2007 por el entonces Presidente de la Nación Dr. Néstor Kirchner, declara el 24 DE ABRIL “DÍA DE ACCIÓN POR LA TOLERANCIA Y EL RESPETO ENTRE LOS PUEBLOS” EN CONMEMORACIÓN DEL GENOCIDIO SUFRIDO POR EL PUEBLO ARMENIO.

A partir de la recolección de testimonios orales de sobrevivientes del Genocidio Armenio, la clasificación y selección de documentos internacionales que prueban de forma incontrastable la existencia de crímenes y graves violaciones a los DDHH que evidencian la existencia de una planificación del exterminio de armenios por parte del Estado Turco, la Fundación Luisa Hairabedian presentó en diciembre del 2010 un escrito judicial ante el Juez Oyarbide para instar una declaración y calificación de los hechos denunciados como “genocidio”. Posteriormente, en marzo de 2011, el Juez Federal Norberto Oyarbide resolvió que Turquía cometió GENOCIDIO contra el pueblo armenio.

 

Los intelectuales y personalidades también sumaron su voz!

Algunos ejemplos…

Entrevista con Eduardo Galeano
Entrevista con Adolfo Pérez Esquivel
Entrevista con Aram Aharonian

Palabras de Ricardo Forster
Palabras de Eduardo Galeano

Palabras y recital de Attaque 77
Palabras de Marcelo Melingo
Palabras de Adriana Salonia
Palabras de Antonio Birabent
Palabras de Gonzalo Heredia